Tienen éstas recopilaciones de Al Caiola, incluso las más variopintas y peregrinas, entrando en ese terreno residual del banjo y el folclore, el nivel de exigencia de un gran profesional y por tanto, siguen siendo altamente recomendables. Aquí mejoran la oferta con una parte importante de "Percussion Español" que aunque el título no diga nada, su contenido si.
Llama la atención apreciar en la contra portada de este Lp, apresentando, a un joven y robusto BP metido en carnes, irreconocible, muy lejos de la imagen posterior de extrema delgadez que lució siempre.
Siento no ser youtubemente correcto y despachar este video con un: guay! mola! me piace! gosté! I like! al uso, y, extenderme, pese a la moda, y, el devenir, frenético, de los tiempos. Pero esto es una maravilla maravillosamente maravillosa y merece un comentario elaborado, sentido, aspirando estar a su altura. Para mí, más allá, de la oportuna elección del tema y su excelsa interpretación, el momento mágico se produce en el 1:36 cuando Rosinha busca la mirada de su compañero más próximo y Él, en el segundo siguiente, 1:37, la encuentra y se la devuelve, fundiéndose los dos en una cómplice y reveladora sonrisa. Sabedores que está en juego algo más que una mera actuación: es un peldaño más de la sagrada historia de MPB, de nuestra mundana historia, para acceder al pasaporte para la Gloria. Luego la entrada embriagadora del flautista, otra posterior mirada "conspiradora" y el que el pianista ocupe su sitio cuando acaba el tema, son detalles que prueban como estos Dioses eran humanos. Disculpen.