Hoy le toca el turno a Braziliana, el álbum definitivo de la asociación de Luiz Bonfá con en aquel momento todavía su esposa, María Toledo. (No se si también acabaron separándose lo cual es sólo un privilegio de los que están juntos.)
Aquí nos presentan varias canciones instrumentales acompañadas de orquesta y algunas otras interpretadas por María al más puro estilo Astrud Gilberto. Es de destacar la original versión de Samba de Orfeu, la emocionante Improviso, Sugar Loaf con sus burbujas y el acompañamiento de silbido con que se nos destapa un desconocido y atrevido Luiz.
En resumiendo, el mejor complemento para disfrutar de un rato agradable como ya nos tienen acostumbrados. (Bonfá si es un seguro a todo riesgo.)
Personnel:
Luiz Bonfá (guitar, vocal),
Maria Toledo (vocal),
Helcio Milito (drums),
Dom Um Romão (drums),
and Bobby Scott (piano, arrange).
Tema do Boneco de Palha (Vera Brasil / Sivan Castelo Neto)
Ela É Carioca (Tom Jobim / Vinicius de Moraes)
Praça Onze (Herivelto Martins / Grande Otelo)
Com Que Roupa (Noel Rosa)
Consolação (Baden Powell / Vinicius de Moraes)
Até Londres (Oscar Castro Neves)
Atirei O Pau No Gato (Tradicional)
Estrada do Nada (Billy Blanco)
Minha Saudade (João Donato / João Gilberto)
Siento no ser youtubemente correcto y despachar este video con un: guay! mola! me piace! gosté! I like! al uso, y, extenderme, pese a la moda, y, el devenir, frenético, de los tiempos. Pero esto es una maravilla maravillosamente maravillosa y merece un comentario elaborado, sentido, aspirando estar a su altura. Para mí, más allá, de la oportuna elección del tema y su excelsa interpretación, el momento mágico se produce en el 1:36 cuando Rosinha busca la mirada de su compañero más próximo y Él, en el segundo siguiente, 1:37, la encuentra y se la devuelve, fundiéndose los dos en una cómplice y reveladora sonrisa. Sabedores que está en juego algo más que una mera actuación: es un peldaño más de la sagrada historia de MPB, de nuestra mundana historia, para acceder al pasaporte para la Gloria. Luego la entrada embriagadora del flautista, otra posterior mirada "conspiradora" y el que el pianista ocupe su sitio cuando acaba el tema, son detalles que prueban como estos Dioses eran humanos. Disculpen.