En esto de coleccionar música se acumulan errores y aciertos, como en los demás ámbitos de la vida, tratandose, al final, de equilibrar el balance y que la cuenta de resultados refleje un saldo positivo. Los winners son difíciles de recordar, pues no dejan rastro, herida, están por ahí, pero los fracasos fastidian al reflejar, machaconamente, decisiones mal tomadas.
Esto me sucedió con este Cd de Stan Getz que por exceso de títulos consagrados, me pareció menor y me deshice de el, con el convencimiento íntimo de la falta de aquella versión de I'll Remember April me perseguiría hasta hoy.









