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sábado, 18 de enero de 2025
lunes, 25 de diciembre de 2023
Louis Armstrong - What A Wonderful Christmas

Piccola storia di Natale
Haría, en este punto un aparte.
Para desintoxicar de tanto latin y confesarles, humildemente, una debilidad: que adoro a Louis Armstrong. Más exactamente su música.
(Cuando tengamos más confianza les diré que también a Fred Astaire, pero, no sufran, para esto todavía falta mucho.)
Sé, lo duro que es aceptar, en frío, que a alguien próximo a ti o simplemente conocido le guste, devorados por la modernidad, a éstas alturas, LA. (Así queda disimulado) Es una contrariedad y hay una cuota de daño colateral. Pues por pura cercanía aunque solo sea, por eso, el hecho te repercute; sobre todo cuando el hallazgo es negativo; en lo bueno es más improbable, se diría que el favorecerte va más lento) hasta el extremo de verte, en alguna medida, señalado. Soy consciente de la vulnerabilidad, fragilidad y tal del ser humano ante las desviaciones pero acepto que, hasta en eso, haya grados, amigo.(Y lo dejaría aquí)
Empezaremos por el principio.
A LA (ya saben a quien me refiero) lo tenía en el disco duro de la memoria en blanco y negro. Y no hacía caso. Escuchaba a The Doobie Brothers y su "Long train running" e iba tirando o, a los America, y su "A Horse With No Name" y la imagen antigua de LA, sudoroso, con la trompeta en una mano y el pañuelo,para recogerse el sudor, en la otra, seguía lejana, olvidada, sólo cuando involuntariamente o accidentalmente se me presentaba, caía en su cuenta. Como los relojes que tañen las doce campanadas de Fin de Año que nunca piensas en ellos fuera de ese día. Y encima, lo tenía considerado un plomo que al primer descuido te colocaba Basin Street Blues, Ragtime de no se quien o St. James Infirmary y eso no va conmigo.
Luego vino la película esa donde por radio despertaban a la gente a golpe de "What a Wonderful World" y dije: ¡mira el pesado ese por donde va!. El siguió por su lado y yo por el mío en una perfecta definición de lineas paralelas. Pero tenía que pasar.
Finalmente hace unos años (oigan que si se aburren lo dejo y hablo de otra cosa más divertida, o de sexo) hete aquí que en una casa de discos habitualmente frecuentada (y hablo en pasado desgraciadamente) tuvieron el detalle de obsequiar a los clientes (incluso a los malos, pues también me lo entregaron a mí) con un CD para Navidad conteniendo un surtido de canciones acordes con la celebración. No recuerdo los títulos pero aseguraría que estaban las clásicas: "White Christmas", "Jingle Bells", "The Christmas Song" y como no, el "repelente" LA participaba con "Winter Wonderland". Bueno, pensé (en un acto reflejo de auto defensa) te va a escuchar tu padre. (Que si quieren lo dejo, insisto, y entramos directamente en la localización del punto G.) No, pues seguimos.
Sea como fuere aquel CD llegó a casa y quedó relegado a un segundo plano en el ajetreo de la cotidianidad. Tuvo que suceder algo o es que la cosas se rigen por una dinámica ajena o independiente a nuestra voluntad que alguien lo descubriera y lo instalara en el reproductor. Y llegado su turno, en el orden de audición, me llamó tanto la atención que no tuve más remedio que constatar, ante mi asombro, por varias veces que aquel que estaba sonando era nada más y nada menos el tantas veces denostado por mi obcecación e ignorancia infinita.
En un proceso reparador de daños me acerqué a Él tímidamente. Como quien se acercara a algo con hollín o acabado de pintar; con todas las reservas a mi alcance. Tuve la suerte de topármelo en los primeros encuentros con el disco junto a Peterson, (era una forma amable de presentarnos; con Oscar de padrino pensé yo, no me fallará); más tarde Ella & Louis y la 2ª parte, no se en que orden "The Good Book" en una edición conjunta con "Louis And The Angels", entre medias algún otro trabajo y finalmente con "I've The World On A String" en un doble con "Louis Under The Stars" y es aquí donde desaparecieron las suspicacias y finalmente colmó mi admiración, ganó mi aprecio y respeto.
Todo este largo y duro proceso de desencuentro me lleva a recomendarles, ahora sí, a LOUIS ARMSTRONG (entero y en mayúscula) como aquel Santo que cayó del caballo, abrió su corazón y cambió de parecer. No esperen ni un día más. (Abandonen quehaceres y haciendas y salgan en su busca, es broma) Si les sirve mi experiencia acerquense a Él por el villancinco. Comiencen por ahí, ya que dentro de nada estaremos en Navidad. ¡Felices Fiestas!
domingo, 18 de julio de 2021
martes, 16 de mayo de 2017
miércoles, 18 de diciembre de 2013
GORDON JENKINS - Complentamos El Póker
Con Gordon Jenkins, efectivamente, reunimos y completamos el cuarteto de directores de orquesta por excelencia, que tuvieron el mérito entre otras cosas de contar todos, los cuatro, entre sus pupilos, a Frank Sinatra y quizás, hagan pleno, también con Nat "King" Cole. Así, cualquiera.
De todas maneras, si hemos de elegir, prefiero las grabaciones con Louis Armstrong en Satchmo In Style. Son más primitivas pero más naturales. Más directas. Bueno es que, la verdad, amo a Louis.
Me copio de YouTube, hace 4 meses:
Otra vuelta de tuerca, otro eslabón en la cadena, díganle como prefieran, en la carrera de Louis Armstrong para hacerse un nombre, que, no un hombre,esta vez de la mano de Gordon Jenkins; famoso arreglista y director de orquesta que más tarde trabajaría con Nat Cole, Sinatra y demás pijerío de la época. Nótese ya la importancía en aquel entonces de estos personajes, tal llamados conductores, imprescindibles, pues, habían una cosas que se llamaban orquestas y era necesario dirigirlas,............
...., y, en general , para cualquier actividad se requerían personas preparadas, y, no sólo comisionistas ni gente de esta que pasa en la construcción, por ejemplo, una obra o proyecto a otro, que a su vez lo larga a un segundo para que que sea un tercero o cuarto quien, finalmente, lo acaba endosando al tío Paco y su cuñao, por cuatro euros, y, los demás se limitan a engordar la factura hasta límites insospechados. (Perdonen esta salida de tono) de inalatinbag.blogspot.com Gracias Saludos
Gordon Jenkins - Bewitched
G J - My Foolish Heart
G J - My Romance
G J - Baubles, Bangles And Beads
Con Louis:
Chlo-e
It's All In The Game
When I'ts Seepy Time Down South
Con:
Peggy Lee - Sans Souci
Marshall Royal - Black Coffee
Martha Tilton - Moodreams
Ella Fitzgerald - I Need
Nat "King" Cole - For All We Know
Evelyn Knight - You're Always There
Dinah Washinton - Goodbye
Beverly Jenkins (la jefa) - Freight Train Blues
Dick Haymes - Ol'Man River
Billie Holiday - God Bless The Child
Stuart Foster - Secret Love
The Andrews Sisters - The Weddind Of Lili Marlene
Danny Kaye - El Patito Feo
sábado, 3 de agosto de 2013
LOUIS ARMSTRONG - Satchmo In Style
Otra vuelta de tuerca, otro eslabón en la cadena, díganle como prefieran, en la carrera de Louis Armstrong para hacerse un nombre, que, no un hombre, esta vez de la mano de Gordon Jenkins; famoso arreglista y director de orquesta que más tarde trabajaría con Nat Cole, Sinatra y demás pijerío de la época.
Nótese ya la importancia en aquel entonces de estos personajes, tal llamados conductores, imprescindibles, pues, habían una cosas que se llamaban orquestas y era necesario dirigirlas, y, en general , para cualquier actividad se requerían personas preparadas, y, no sólo comisionistas ni gente de esta que pasa en la construcción, por ejemplo, una obra o proyecto a otro, que a su vez lo larga a un segundo para que que sea un tercero o cuarto quien, finalmente, lo acaba endosando al tío Paco y su cuñao, por cuatro euros, y, los demás se limitan a engordar la factura hasta límites insospechados. (Perdonen esta salida de tono).
Nótese ya la importancia en aquel entonces de estos personajes, tal llamados conductores, imprescindibles, pues, habían una cosas que se llamaban orquestas y era necesario dirigirlas, y, en general , para cualquier actividad se requerían personas preparadas, y, no sólo comisionistas ni gente de esta que pasa en la construcción, por ejemplo, una obra o proyecto a otro, que a su vez lo larga a un segundo para que que sea un tercero o cuarto quien, finalmente, lo acaba endosando al tío Paco y su cuñao, por cuatro euros, y, los demás se limitan a engordar la factura hasta límites insospechados. (Perdonen esta salida de tono).
(Antes de que se me pase en la canción Spooks! hay un grito parecido al que Vincent Price diera para Jackson en su maravilloso Thriller. Dicen que Michael copió su baile y los calcetines de Astaire, pues el grito ya sabemos de quien. Y es que todos imitamos, u homenajeamos a alguien.)
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