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domingo, 15 de noviembre de 2015

quando sólo nos queda Billie

He vuelto a Billie Holiday. Lo suelo hacer, en tristes ocasiones. Cuando pierdes el norte, o, te cae un referente; ante un inesperado revés; cuando no sabes a que asirte/aferrarte, nada mejor que una cuña de la misma madera. 
Envolverte en esas canciones desgranadas con sentimiento, casi con dolor, que no son nunca remedio, pero sirven de consuelo, y, reconfortan en la medida que, no te sientes solo, y alguien está de tu lado, pareciendo apto, próximo, para entender/compartir tu pena.


Retorno otra vez a Billie Holiday. Como se usa un aceite milagroso que cierre una rebelde herida. Se busca cobijo ante una lluvia torrencial. Como necesitas un funcionario generoso que te atienda al límite de su horario. Como una patrona  de los imposibles, mártir, de una iglesia de a pie, low-cost. Como se agradece la caricia cálida de una mano amiga. Con la urgente urgencia de que alguien te oiga, y, mejor aun, te escuche. 

                
Regreso de nuevo a Billie Holiday, pues adonde vas a que te curen cuando te han pateado el alma?




jueves, 31 de octubre de 2013

LOUIS ARMSTRONG MEETS OSCAR PETERSON EN EL SUPERMERCADO


A ver, a los blogueros se nos ha sobrevalorado y ahora resulta que somos los brujos de la tribu. Se nos concede una área de influencia que no te la acabas, pero, tampoco, es para tanto. 
Somos unos pilares, unas columnas de la sociedad, unos puntales, unos "sargentos", está claro, pero a ver, estamos limitados y llegamos hasta donde podemos, humanamente hablando. 
Que si, que está claro, que somos la luz y el guía de millones o más de presonas, desorientados en su mayoría, gente que busca y no sabe bien lo que encuentra, y entonces entramos nosotros y le cortamos las hojas a la coliflor. 
Te la damos pelada. Lista para consumir. Libre de follaje. 


Ejemplo práctico que es más didáctico.  Poco puedo, humanamente hablando, hacer yo para que te guste el piano. Su música. Y más, tocada por un canadiense. O sea de Canadá, que quede claro. 

Nuestros prejuicios son tan caprichosos y gozan de tanta libertad, que tienen asignada (pre) a cada nacionalidad una disciplina, una función, donde se hallan bien encajados, acordes con su entorno, en donde sobresalen y para lo que están especialmente dotados. Y a los canadienses los veo como jugadores de hockey hielo, dándose leches entre árbitros que parecen jockeys descabalgados que hubieran perdido su montura, y si Diana Krall ha triunfado, que duda cabe, mucho más alto habría llegado si fuera de Arkansas o de Luisiana. A los pianistas de jazz los veo de USA y tira pa´lante.

Que quieren que les diga. No lo puedo evitar. Como a los practicantes de kung-fu me los creo más con los ojos rasgados. Carradine era de pegote, de serie, de mentira.

De Louis no puedo decir nada. Ya le he presentado algunos trabajos y mira adonde lo he encumbrao. Hay un truco y es este: si consigues romper esa barrera psicológica que seguro te separa, te aisla, asociada a canciones antiguas del ragtime y diablos amolaos, entonces, estás perdio. Caes en sus redes, y, seguro, que te va a gustar.

Pruebalo. Ya te he quitao las hojas.



Puede disfrutar, asimismo:

That Old Feeling
Let's Fall In Love
I´ll Never Be The Same
Blues In The Night (My Mama Done Tol' Me)
How Long Has This Bee Going On?
I Was Doing All Right
What's New?
Moon Song
Just One Of Those Things
There's No You
Sweet Lorraine

domingo, 3 de marzo de 2013

José Feliciano - Feliciano!





Siento una especial sensación al traer este disco de José Feliciano, por ser muy querido, y, por los recuerdos maravillosos que, en torno a él, tengo.
Habría que explicar un poco quien era y qué significó la irrupción de este cantante en su época. Resulta que por aquel tiempo estabamos dominados por la música inglesa, especialmente anglosajona, y no eramos nadie en el panorama musical, que se decía entonces. Jugabamos en una liga regional, secundaria,  por decirlo en términos deportivos. Ibamos a remolque de los ingleses y malviviamos haciendo versiones de los hits del momento; nuestros grupos autóctonos, los había a patadas, limitados en cierta manera por el lenguaje no conseguían traspasar las fronteras, excepto Bravos y poco más, y entonces no llegó sólo Fidel, llegó José.
F E L I C I A N O era algo más que un gran guitarrista, más que un cantante con estilo, diferente y novedoso, era nuestro representante en el mundo, era nuestro David que luchaba contra GOLIAT y estabamos con él, más allá, de las canciones y de los éxitos. Era nada más y nada menos que la confirmación de que existíamos. Si el ganaba, triunfábamos todos. Y va el tío y se descuelga con este pedazo de LP, haciendo una versión de Doors y otra de Beatles que haría mearse, otra vez, en las bragas a Pretty Woman.


En esta ocasión José no luchó sólo pues estuvo estupendamente a compañado por:
JIM HORN, Flute, Alto flute
RAY BROWN, Bass
MILT HOLLAND, Percussion
GEORGE TIPTON, Orchestral Arrangements
RICK JARRARD, Producer (pastizarras)
JOSE FELICIANO, Guitar, Vocals y taconeo.
GEORGE BARTELL, Cover Illustration

Canciones:
California Dreamin
Light My Fire
Don't Let The Sun Catch You Crying
In My Life
And I Love Her
Nena Na Na
(Ther's) Always Something There To Remind Me
Just A Little Bit Of Rain
Sunny
Here, There And Everwhere
The Last Thing On My Mind

Che! Que bueno que llegaste!